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YUL BRYNNER en "Los Diez Mandamientos"
| P.V.P. | 32,00 € |
| | + 0,00 € Gastos de Envio |
| TOTAL | 32,00 € |
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| Altura | 20 cms. aprox. |
| Peso | 1.800 grms. aprox. |
| Material | Resina |
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YUL BRYNNER |
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La colosal película de Cecil B. De Mille sigue siendo hoy en día una de
las más representativas de ese tipo de cine grandilocuente, en donde la magnitud de la historia que
narra se ve acompañada por un tratamiento visual sumamente espectacular, repleto de escenas de masas,
de decorados gigantescos y de efectos especiales impresionantes teniendo en cuenta el año en que se rodó
la película (1956), y que sigue siendo en nuestros días un fantástico ejemplo de lo bien que pueden
resultar los efectos especiales realizados de manera "artesanal", pero con muchísimo ingenio. Aunque
solo obtuvo 1 Oscar a los mejores efectos especiales (John Fulton), estuvo nominada en otras 6
categorías: mejor película, mejores decorados en color, mejor fotografía en color, mejor diseño de
vestuario, mejor montaje y mejor sonido. En LOS DIEZ MANDAMIENTOS (1956), las escenas
espectaculares se apoderan por completo de la película, y más aun teniendo en cuenta que las pocas
escenas intimistas del film, como por ejemplo el encuentro entre Moisés y su verdadera madre, no son
del todo convincentes. Pero por suerte para De Mille el cine es ante todo, imagen (recordemos que
empezó siendo mudo), y visualmente hablando, la fuerza de la película es notable. Como consecuencia
de lo dicho es indudable que los mejores momentos del film coinciden con las secuencias más
espectaculares, como: la construcción y colocación del obelisco en la ciudad de Gocen, el éxodo,
la persecución del faraón y la secuencia del Mar Rojo.
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